Encontramos una gran variedad de métodos anticonceptivos para controlar nuestra natalidad y prevenir un embarazo no deseado.

 

Aunque los más utilizados suelen ser métodos de barrera como el preservativo y algunos hormonales como la pastilla anticonceptiva o el anillo vaginal, también existen otros tratamientos que aunque son menos conocidos, son bastante eficaces, como es el caso del implante anticonceptivo en el brazo.

¿Cómo funciona el implante anticonceptivo?

Una vez el implante se haya puesto debajo de la piel del brazo de la paciente en cuestión, comenzará a liberar la hormona conocida como progestina para prevenir la gestación. Estas hormonas funcionan de dos formas:

1: Por un lado, la progestina aumenta el espesor del moco del cuello uterino para no permitir la entrada de los espermatozoides y evitar que estos lleguen hasta el óvulo.

2: Es decir, que los óvulos lleguen a salir de los ovarios. Por tanto, si los ovarios no liberal óvulos, no hay ninguno que los espermatozoides puedan fecundar, por lo que no puede existir embarazo.

Si te pones el implante durante los primeros 5 días del período menstrual, estarás protegida inmediatamente, mientras que si te lo colocas en otro momento, seguramente el efecto no sea inmediato y debas esperar. De hecho, es conveniente que utilices otro método anticonceptivo durante la primera semana después de ponerte el implante anticonceptivo para evitar correr riesgos.

Antes de seguir hablando del implante, te recomendamos echar un vistazo a este artículo sobre Cómo elegir un método anticonceptivo para que descubras cuál es la mejor opción para tu caso.

El implante anticonceptivo es una varilla delgada y bastante pequeña que se inyecta en el brazo y va liberando hormonas en nuestro organismo para evitar un embarazo. Sin embargo, como ocurre con cualquier método hormonal, el implante puede tener sus ventajas pero también algunos inconvenientes. Por ejemplo, ¿el implante anticonceptivo engorda? Si quieres saber la respuesta sigue leyendo este artículo, te explicaremos algunos aspectos que debes conocer sobre este tratamiento anticonceptivo.

Qué es y cómo funciona el implante anticonceptivo

Aunque es uno de los anticonceptivos menos conocidos, el implante anticonceptivo en el brazo es uno de los mejores tratamientos para el control de la natalidad por dos motivos principales: por un lado su efectividad es de un 99% y, por otro lado, puede proteger contra un embarazo no deseado durante 5 años aproximadamente después de ser implantado.

Implante anticonceptivo: ventajas y desventajas

Como cualquier otro método anticonceptivo, el implante subdérmico cuenta con sus beneficios pero también con algunos inconvenientes. Si estás pensando en utilizar este tratamiento pero todavía tienes ciertas dudas, a continuación te daremos tanto los pasos como las desventajas del implante anticonceptivo:

Ventajas del implante subdérmico

Es uno de los métodos anticonceptivos más eficaces: tiene una efectividad del 99% aproximadamente. Además, a diferencia de otros tratamientos, no puedes utilizarlo incorrectamente ni olvidarte de usarlo.

Tienen un tiempo de duración muy larga: el implante puede funcionar entre 3 y 5 años una vez puesto y puedes quitártelo antes si lo deseas.

una vez lo tienes colocado, ya no tendrás que preocuparte por quedarte embarazada hasta su fecha de vencimiento. Además, es un método prácticamente invisible, pues está debajo de la piel del brazo.

Mejora los períodos menstruales: el implante anticonceptivo puede evitar algunas dolencias durante la menstruación como los cólicos. Además, su uso prolongado también hace que la regla sea mucho más ligera con el paso del tiempo.

Puede ser utilizado por las mujeres que no pueden tomar estrógenos: el implante anticonceptivo solo está compuesto con progestágenos, así que no hay riesgos añadidos para personas intolerantes a los estrógenos.

Es un método reversible: el implante no afecta a tu fertilidad y no dificulta que después quedes embarazada en el futuro.