Se llama RUDA y se lo gano porque sus propiedades curativas son tan rudas para sanar

La ruda, una hierba ampliamente reconocida a nivel mundial, posee numerosas propiedades beneficiosas y se puede encontrar en variedades macho y hembra.

Esta planta perenne, perteneciente al grupo de aromáticas, se adapta bien a climas mediterráneos y es conocida por su fuerte aroma que aleja insectos. A lo largo de la historia, diversas culturas han atribuido a la ruda propiedades místicas y curativas. Los romanos la cultivaban para contrarrestar el mal de ojo, los chinos para contrarrestar malos pensamientos, y los magos celtas la usaban contra hechizos.

En América, los aborígenes la utilizaban en hechizos de amor, asegurando que al exponer una ramita a la luz de la luna y luego entregársela al ser amado, conquistaban su corazón. Para cultivarla, se sugiere realizar el proceso en un estado de ánimo positivo y evitar durante el período menstrual.

Existen dos tipos de ruda: macho, con hojas grandes, y hembra, con hojas pequeñas. La ruda macho se planta en el lado izquierdo del jardín, mientras que la hembra se siembra en el lado derecho. La ruda, desagradable para los gatos, absorbe negatividad cuando se marchita.

Las propiedades medicinales de la ruda incluyen mejorar la circulación, tratar varices, problemas digestivos, cólicos, y actuar como sedante para reducir estrés y ansiedad. Sin embargo, su consumo excesivo puede ser tóxico. Se aconseja preparar té de ruda con máximo 12 hojas por litro de agua, hervir y dejar reposar por 10 minutos, luego colar y tomar dos tazas al día.